COSTA OESTE DE EEUU 16: Monument Valley

18 de octubre de 2018 Nuestro punto de partida fue Moab, y tras unas 3 h de carretera llegamos hasta Monument Valley, uno de nuestros lugares preferidos del viaje. Hicimos el recorrido por el fantástico parque sin prisas, en casi 4 h. Después teníamos otro par de horas de coche hasta nuestro siguiente alojamiento en Page. El Monument Valley Navajo Tribal Park (nombre completo del parque) es uno de los lugares mas especiales de la costa oeste de EEUU. Sus fascinantes paisajes desérticos con sus característicos acantilados rojizos aislados te transportan a una película del far west. Como indica su nombre, esta zona se halla bajo jurisdicción de los navajos, la tribu de nativos americanos mas numerosa. De hecho, se encuentra en la llamada Nación Navajo
18 de octubre de 2018
Nuestro punto de partida fue Moab, y tras unas 3 h de carretera llegamos hasta Monument Valley, uno de nuestros lugares preferidos del viaje. Hicimos el recorrido por el fantástico parque sin prisas, en casi 4 h. Después teníamos otro par de horas de coche hasta nuestro siguiente alojamiento en Page.
El Monument Valley Navajo Tribal Park (nombre completo del parque) es uno de los lugares mas especiales de la costa oeste de EEUU. Sus fascinantes paisajes desérticos con sus característicos acantilados rojizos aislados te transportan a una película del far west. Como indica su nombre, esta zona se halla bajo jurisdicción de los navajos, la tribu de nativos americanos mas numerosa. De hecho, se encuentra en la llamada Nación Navajo, una amplia zona a caballo de Arizona, Utah y Nuevo México donde hay un gobierno regional navajo con autonomía en áreas como la legislación, educación, seguridad o sanidad. Como curiosidad, esta zona aplica el cambio horario de verano, al contrario que Arizona (el estado donde se encuentra el Monument Valley), de forma que durante esa época en el parque hay una hora mas que en el resto del estado. Como los navajos administran el Monument Valley no sirve el Annual Pass y hay que pagar una entrada de 20 $ por vehículo. El parque se puede visitar por libre conduciendo por una carretera circular sin asfaltar que lleva a diferentes miradores. Las condiciones de la carretera a veces no son muy buenas, pero conduciendo lentamente y con tranquilidad no debería dar problemas. Hay la opción de hacer uno de los tours guiados en camionetas 4x4 que ofrecen los navajos dentro del parque. Los hay de diferente duración, y los mas largos se internan por pistas cerradas al resto de vehículos. Nosotros lo hicimos por nuestra cuenta y nos gustó mucho, completamos el recorrido en casi 4 h.
Aquel día no madrugamos demasiado, y después de desayunar y de hacer el check-out salimos de Moab en dirección sur. Habíamos sopesado la idea de visitar por la mañana la zona de The Needles del parque nacional de Canyonlands, ya que venía un poco de paso. Pero después de mirárnoslo el día anterior y de calcular los tiempos de conducción al final desechamos la idea. El principal objetivo del día tenía que ser el Monument Valley, y no queríamos verlo con prisas por querer visitar algo mas por la mañana. El día se había levantado con mal tiempo como ayer, y todo se veía muy tapado. Cuando faltaba poco para llegar al Monument Valley paramos en el llamado Forrest Gump Point, un mirador que se hizo muy famoso gracias a la película (es el sitio donde Forrest decide dejar de correr tras pasar varios años haciéndolo). La visibilidad continuaba muy mala, y las nubes tapaban los acantilados rojizos que había al fondo, quitándole su parte mas fotogénica. Decidimos que si teníamos tiempo volveríamos a la tarde, ya que no está muy lejos del parque.
Nada mas dejar atrás Utah y entrar en Arizona encontramos el desvío hacia el Monument Valley. Lo primero que hicimos fue parar en el visitor center, del que parte la carretera panorámica. Allí había un par de miradores, cuya vista nos dejaron extasiados: ante nosotros teníamos el paisaje típico del far west, un desierto del que emergían aquí y allá altos acantilados rojizos. Por suerte, las nubes bajas se habían disipado y podíamos contemplar la vista en todo su esplendor. Sin duda, aquel paisaje era uno de los que nos esperábamos encontrar en este viaje y no nos defraudó. El principal mirador tenía el evocador nombre de Photographer’s Point, pero un poco mas al sur junto al hotel aledaño estaba el llamado John Wayne’s Point, ya que se dice que era la vista favorita del actor. Las dos ofrecían un panorama inigualable, un buen preludio de lo que estaba por llegar.
Photographer's Point
Panorámica desde el Photographer's Point
John Wayne's Point
Después nos subimos al coche e iniciamos el recorrido por la carretera panorámica. En la entrada nos habían dado un tosco mapa, pero realmente no era necesario, la ruta era fácil de seguir. Cada poco te ibas encontrando con miradores panorámicos y el primero al que paramos fue el East and West Mitten Viewpoint. La vista era parecida a la que se tenía desde el visitor center, pero veías los buttes mas de cerca (butte es el nombre en inglés de estas montañas aisladas de paredes verticales, no hemos encontrado ningún equivalente en castellano). Luego paramos en el Merrick Viewpoint, situado casi enfrente del butte homónimo. Los paisajes desérticos del entorno eran increíbles, y te podías estar un montón de tiempo aprovechando las múltiples posibilidades fotográficas de aquel lugar.
East and West Mitten Viewpoint
East and West Mitten Viewpoint (dcha.) y Merrick Viewpoint (izq.)
Merrick Viewpoint
Mas adelante la pista sube por una suave colina en un recorrido lleno de baches en el que hay que ir con mucha calma. El premio es llegar a uno de los mejores miradores del parque, el John Ford’s Point Overlook, llamado así en honor al director de cine que hizo famoso este lugar como plató de rodaje de alguno de los westerns mas legendarios. La vista era grandiosa, maravillosa, mostrando un mar desértico donde emergían los emblemáticos buttes. Como curiosidad, por unos pocos dólares podías alquilar un caballo y un sombrero de cowboy y hacerte una foto muy especial al borde del acantilado.
John Ford's Point Overlook
John Ford's Point Overlook
En aquel punto empezaba el recorrido circular del parque. Fuimos hacia al sur y paramos precisamente en el punto mas meridional de la ruta, en un mirador llamado The Hub. Aquí el paisaje era diferente, y estaba presidido por unos grandes altiplanos (llamados allí “mesa”). De hecho, la pista pasaba en esta zona entre dos de los mas grandes. Para verlos mejor paramos en el Bird Springs Overlook, un mirador con bonitas vistas de éstos. También se veía a lo lejos la singular formación rocosa de Totem Pole, aunque lo íbamos a ver mejor en el siguiente mirador, precisamente el Totem Pole Viewpoint. Estos pináculos rocosos tienen la misma forma que los tótems alzados por algunas tribus indias. Parece ser que la formación sale en varios westerns protagonizados por John Wayne y por eso se hizo famosa. Fue una lástima no poder verlo mas de cerca, pero hay que tener en cuenta que está prohibido caminar fuera de los miradores habilitados.
The Hub
Birds Spring Overlook
Totem Pole Overlook
Detalle de las rocas en forma de totem
A continuación la pista vuelve hacia el norte, atravesando una zona particularmente arenosa (vimos una furgoneta que se había quedado encallada en la arena al salirse de la pista). El camino vuelve a estar flanqueado por dos grandes “mesas”, las cuales te hacían sentir muy pequeño. El paisaje es muy bonito, ya que había un gran contraste entre los acantilados, el desierto y la vegetación que se abría paso. Había un mirador llamado Spearhead Mesa donde nos paramos para admirar aquellas maravillas. Un poco mas al norte llegamos a otro de los grandes miradores del Monument Valley, el Artist’s Point Viewpoint. La vista era parecida al mirador de John Ford, pero no por eso no pudimos evitar impresionarnos. Además, el cielo encapotado dejó salir durante unos momentos al sol iluminando aquel desierto, haciendo refulgir sus impresionantes colores rojizos. Ver lugares como aquellos son los que hacen que valga la pena viajar a miles de kilómetros de distancia. Decidimos almorzar en aquel mirador, para asegurarnos de que nunca olvidaríamos aquellas maravillosas vistas.
Spearhead Mesa
Artist's Point Viewpoint
Artist's Point Viewpoint
Nuevamente en ruta la pista nos llevó hacia el oeste. En un mirador llamado The Thumb vimos un desvío que llevaba hacia otro al que nadie iba. Como vimos que no había ninguna señal que prohibiera pasar por allí nos aventuramos por el desvío, y llegamos al solitario mirador North Window Viewpoint. Había que caminar por un corto sendero para empezar a tener vistas, que básicamente eran muy similares al anterior mirador, pero no por ello menos bonitas. Un poco mas al oeste la pista llega al cruce con el John Ford’s Point Overlook, cerrándose el circuito circular. Con eso dimos por concluida nuestra visita por el Monument Valley, un lugar que nos fascinó y que quedará como uno de nuestros lugares favoritos de aquel viaje.
North Window Viewpoint
Eran sobre las 4 de la tarde cuando llegamos nuevamente al visitor center. Dudábamos si hacer uno de los pocos trekkings que se puede hacer en el Monument Valley y que precisamente sale de allí, el Wildcat Trail. Pero decidimos volver al Forrest Gump Point, ya que el tiempo había mejorado mucho. Llegamos en unos 20 minutos y la visibilidad era mucho mejor que a la mañana. Lo malo es que teníamos el sol un poco de cara. Pero pudimos hacernos una de las fotos mas famosas de la zona, aprovechando el poco tráfico de aquella carretera.
Forrest Gump Point
El resto de la tarde nos esperaba un largo viaje en carretera hasta Page, donde se encontraba nuestro alojamiento. Aunque con el cambio horario ganamos una hora, acabamos llegando a Page de noche y nos costó encontrar nuestro alojamiento, el Country Inn & Suites by Radisson, un gran hotel situado en las afueras de la ciudad. La habitación era enorme, con todo lo necesario. El desayuno estaba incluido y era muy bueno y variado. El precio fue de 78 €, que nos pareció bien teniendo en cuenta lo que recibimos a cambio.
Nuestra habitación en Page
Lo único malo era que el hotel estaba en las afueras de la ciudad, pero Page tampoco es una ciudad donde haya mucho por ver. Nos dirigimos al centro en coche para cenar, y elegimos el Fiesta Mexicana, una franquicia de una cadena de restaurantes de cocina mexicana. Una de las cosas que mas nos gustaron de aquel viaje eran los restaurantes mexicanos, que ofrecían comida sabrosa a buen precio, una buena idea para descansar de los grills americanos o de huir de los fast food. Aquella noche pedimos enchilada suiza y fajitas de pollo. Los dos platos eran enormes, y llevaban abundantes acompañamientos de arroz, crema de judías, guacamole o ensalada. La comida era deliciosa, pero no nos la pudimos acabar, y pedimos que nos la empaquetaran para el día siguiente. Junto con una Coronita, la cena nos salió por 40.70 $, un gran precio.
Nuestra cena

< Anterior día 
Costa W EEUU 15: Canyonlands
Siguiente día > 
Costa W EEUU 17: Antelope Canyon & Gran Cañón I


0 comentarios:

Publicar un comentario