CHINA 14: Fenghuang

20 de septiembre de 2015 Aquella jornada dedicamos todo el día a explorar Fenghuang, uno de los pueblos mas encantadores de todo China. Sus casas tradicionales sobre pilones que bordean el río Tuo son uno de los mejores recuerdos que guardamos de nuestro periplo por el país. Aquel día nos despertamos pronto por el gran ruido que había en la calle. A primera hora de la mañana empezaban a llegar los primeros grupos de turistas chinos, lo que quiere decir conversaciones a alto volumen y guías con micro.
20 de septiembre de 2015
Aquella jornada dedicamos todo el día a explorar Fenghuang, uno de los pueblos mas encantadores de todo China. Sus casas tradicionales sobre pilones que bordean el río Tuo son uno de los mejores recuerdos que guardamos de nuestro periplo por el país.
Aquel día nos despertamos pronto por el gran ruido que había en la calle. A primera hora de la mañana empezaban a llegar los primeros grupos de turistas chinos, lo que quiere decir conversaciones a alto volumen y guías con micro. Como siempre, desayunamos algunas cosas dulces que habíamos ido comprando en diferentes supermercados de China, juntamente con café con leche instantáneo traído de casa, cosa que nos ahorró un buen dinero en el viaje. En un plis ya estábamos dispuestos de explorar Fenghuang. Como hemos mencionado antes, esta es una de las ciudades chinas con el centro histórico mejor conservado. Por todo él abundan fascinantes callejuelas donde ver los quehaceres cotidianos de los lugareños y mansiones medievales muy bien preservadas. Pero lo mejor de Fenghuang son las casas tradicionales sobre pilones características de las orillas del río Tuo. Aunque el gran desarrollo del turismo está propiciando la desaparición de estas casas, que están siendo substituidas por hoteles clónicos. Desde el punto de vista práctico, para visitar el casco histórico hay que comprar una entrada (nosotros ya lo habíamos hecho el día anterior) que vale 148 yuans (unos 20 €), ya que por todo el centro hay garitas donde te piden que la enseñes. Además, la entrada da derecho a entrar a algunas mansiones medievales (echamos en falta un mapa donde se indicara dónde están) y a un agradable paseo en barca por el río Tuo.
Empezamos nuestro paseo por Daomen Kou, una de las calles peatonales mas importantes del centro. Sus edificios se veían muy nuevos, pero mantenían el aspecto tradicional. A la que nos alejamos de aquella calle comercial y turística empezamos a encontrar el Fenghuang auténtico, con sus callejones llenos de comercios de toda la vida, sus gentes con sus quehaceres domésticos, sus casas humildes con encanto… Parecía mentira que estuviéramos en uno de los pueblos mas turísticos de China. Enseguida llegamos a la Torre Sur, uno de los baluartes de las murallas medievales que rodean la ciudad, desde donde había bonitas vistas de las calles cercanas. Lo primero que vimos de Fenghuang nos estaba gustando mucho.
Calle comercial de Daomen Kou
Calle tranquila, con hombres jugando a las cartas
Calle cerca de la Torre Este
Pequeña calle llena de comercios
Sin esperarlo hicimos una foto con esta mujer tan típica
Murallas de Fenghuang
Como hemos explicado antes, el centro histórico está salpicado de mansiones y museos que están incluidos en la entrada. Pero eran difíciles de encontrar, acabamos entrando en alguno que no figuraba en nuestras guías y no localizamos alguno que sí que lo estaba. Uno de los mas importantes es la Casa de Shen Congwen, un conocido escritor chino del siglo XX originario de la ciudad. Tenía algunos objetos antiguos, pero la casa tenía mas interés por su famoso morador que por lo que había dentro. Otro de los lugares famosos es la Sala Ancestral de la familia Wang, la residencia de una adinerada familia de la ciudad. Nos recordaron mucho a las mansiones de la época Ming de Pingyao, aunque ésta estaba peor conservada. Sin embargo, el lugar mas promocionado turísticamente es el flamante Museo de la Ciudad, donde se puede ver desde una mansión medieval bastante bien conservada hasta piezas de arte contemporáneo. Nos pareció que, aún siendo estos lugares bastante interesantes, lo mejor de Fenghuang es pasear por sus calles y la zona del río, a la que teníamos que llegar. Además, la mayoría de estos lugares solo tenían información en chino, por lo que costaba saber que veías e incluso que casa estabas visitando.
Interior de la Sala de Shen Congwen
Mansión reconstruida en el Museo de la Ciudad
Sala Ancestral de la familia Wang
Paseamos un rato por encima de las murallas hasta la Torre Este, desde donde vimos por primera vez el río Tuo, el eje a través del que está organizado Fenghuang. Aquel era el verdadero centro de la vida de la ciudad, con algunos mercados en la orillas, mujeres lavando la ropa, pescadores y muchos muchos turistas. Se podía cruzar hasta el otro lado por un gran puente de piedra o por un par de pequeñas pasarelas de cemento y madera que solo emergían un palmo del agua. Cruzamos al lado norte del río donde había las mejores vistas. Allí pudimos apreciar por primera vez las casas tradicionales sobre pilones tan típicas de Fenghuang, formaban una bonita estampa. Aunque fijándonos mas, descubrimos que gran parte de esas casas tenían en sus terrazas las mismas hamacas, se trataba en realidad de hoteles. Nos dimos cuenta que gran parte de las casas ribereñas habían sido transformadas en hoteles, a menudo conservando solo los pilones de la casa original. Esto le hacía perder un poco de su encanto, pero era innegable que estábamos ante una de las postales mas idílicas de China.
Pasarelas sobre el río Tuo
Sobre uno de los puentes del río Tuo
Casas ribereñas del río Tuo
Cruzando por una de las pasarelas
Casas tradicionales de Fenghuang, muchas transformadas en hoteles
Nos encaminamos hacia el pequeño puerto donde salían los paseos en barca por el río Tuo. Fue fácil localizarlo viendo la gran cantidad de barcas que salían y la cola de gente esperando. Tuvimos que esperar un rato, pero tuvimos la suerte que nos tocó sentarnos en la proa de la barca, con lo que tuvimos una visión privilegiada durante el paseo. El viaje duró menos de 15 minutos, pero fue una experiencia genial ya que pudimos ver de cerca las casas ribereñas tan típicas de Fenghuang. Conforme nos acercábamos al puente Hong, las casas eran mas auténticas, parecían antiguas y ajadas y no había rastro de los hoteles que había río arriba. En aquella zona sí que nos parecía que habíamos hecho un viaje en el tiempo de centenares de años. Nos vino a la cabeza la sensación que en la moderna China, cada vez iban a haber menos lugares como aquel, en pro del crecimiento y el progreso.
Paseo en barca por el río Tuo 
Orillas del río Tuo
Al fondo, el puente Hong
Casas tradicionales sobre pilones
Pagoda Wanming
Casas tradicionales y hombre atravesando en barca el río
Nos desembarcaron en la orilla norte, cerca de la pagoda Wanming, uno de los lugares mas reconocibles de la ciudad por su esbelta forma hexagonal. La zona al este del puente Hong nos pareció menos turística, aunque las casas del río eran bastante modernas y también abundaban los hoteles. Cuando empezábamos a pensar que aquella zona no valía la pena fuimos a parar a Huilong Ge, una estrecha calle que serpentea por la orilla sur del río. Allí la gente vivía ajena al boom del turismo que sufrían otras partes de la ciudad. Chafardeamos un poco en algunos comercios que vendían cosas desconocidas para nosotros. En uno de los muchos puestos callejeros compramos algo para comer: una brocheta de gambas, una especie de salchicha, unas patatas y una coca-cola por 20 yuans (unos 2,70 €).
Vista del puente Hong desde donde acaba el paseo en barca
Pagoda Wanming 
Huilong Ge
Huilong Ge
Comiendo brochetas callejeras en Huilong Ge
Al final de esa calle llegamos al majestuoso puente Hong (Hong Qiao), el mas bonito que se alza sobre el río Tuo. Tiene dos niveles: en el primer piso hay un pasadizo con algunas tiendas de artesanía. El segundo, el mas interesante, es un espectacular mirador sobre las casas ribereñas del río Tuo (está incluido en la entrada de la ciudad). Sus vistas son lo mejor de todo Fenhuang, ya que las casas que quedan cerca del puente son las mas auténticas. Estuvimos un buen rato mirando a través de las ventanas y admirando las casas tradicionales. Eran fantásticas, corroídas por el paso del tiempo pero manteniendo todo su encanto. Las mas espectaculares eran las que se alzaban al suroeste del puente, pues tenían unos pilones larguísimos y parecía que se mantenían en un equilibrio precario. Contemplando aquel espectáculo no tuvimos duda: Fenghuang sería el mejor pueblo de todo nuestro viaje.
Disfrutando de las vistas del puente Hong
Contemplando las casas tradicionales
Detalles de las casas tradicionales sobre pilones de madera
Panorámica desde el puente Hong
Bajamos del puente Hong y paseamos un poco por la orilla norte, precisamente para contemplar el puente y las casas desde abajo. Nunca nos cansábamos de verlas, estábamos seguros que aquel era un lugar único. Con muy buen sabor de boca dimos por concluida la visita turística de Fenghuang. Suponemos que ya se nota que es uno de nuestros lugares preferidos de China. Debería ser un lugar de visita obligada en todo viaje a China, aunque por su ubicación resulta difícil llegar y de enlazar con otros lugares turísticos del país.
Panorámica de la zona este del puente Hong
Puente Hong y casas tradicionales
Puente Hong
Panorámica de la zona oeste del puente Hong
Eran cerca de las 15 h y como estábamos un poco cansados, nos acercamos a nuestro alojamiento e hicimos una corta siesta. Después teníamos que averiguar un tema logístico para el día siguiente: en la vecina ciudad de Huaihua teníamos que coger un tren a las 10:46 h, y para llegar a ella había que coger un bus que salía de la estación de buses de Fenghuang. En internet, unas webs decían que el trayecto en bus duraba una hora, mientas otras aseguraban que se tardaba 2,5 h. Le preguntamos al chico de recepción, que enseguida llamó al “amigo que sabe inglés”, que nos aseguró que el bus tardaba dos horas y media y que la alternativa sería ir en taxi por 400 yuans (¡mas de 55 €!). Temíamos que si el primer bus del día salía a las 8, llegáramos muy justos de tiempo. Nos extrañaba que fuera tanto tiempo, pues sabíamos que había gente que había hecho el viaje en taxi en poco mas de una hora. Decidimos contrastar la información en el mejor lugar posible, la propia estación de bus. Así que salimos del casco histórico y cogimos un taxi hacia allá; nos hizo gracia que durante la carrera el taxista iba preguntando a otros posibles clientes de la calle por si iban a un sitio que le fuera de camino, y al final cogió a una señora que también iba a la estación (nos hizo un descuento en la carrera, al final 6 yuans, menos de 1 €). Allí preguntamos con la ayuda del traductor del móvil por el bus de Huaiua, y nos dijeron que el primero salía a las 8 y que el trayecto duraba una hora. ¡Que alivio! Decidimos creernos mas la versión de un empleado de la estación del bus que la del “amigo que habla inglés” (vete a saber, igual llevaba años sin coger aquel bus).
Con el tema solucionado, regresamos nuevamente al centro en taxi (10 yuans). Ya era de noche, pero cuando oscurece las casas del río Tuo se iluminan con luces de colores. Era un bonito espectáculo. Aunque horas antes habíamos hecho una visita a fondo de la ciudad, de noche ésta se transformaba y parecía totalmente diferente. La verdad es que habían iluminado las casas con gusto, sin usar en exceso muchos colores estridentes que hubieran transformado a Fenghuang en una especie de Las Vegas. Tras pasear un rato a lo largo del río, nos acercamos a ver un mercado nocturno que salía en la Lonely (sentimos auténtica debilidad por ellos). Pero al acercarnos a su teórica ubicación solo encontramos unos locales cerrados, parecía que hacía tiempo que ya no existía.
El puente Hong iluminado por la noche
Casas del río Tuo con iluminación nocturna
Orillas del río iluminadas, con las murallas al fondo
Alrededores del puente Hong con bonita iluminación
Regresamos nuevamente a orillas del río y pensamos que sería chulo cenar algo por allí, mientras disfrutábamos de la iluminación nocturna. Al final acabamos en el Soul Too, un restaurante italiano para turistas. Como sus precios nos parecieron desproporcionados, decidimos pedir solo una pizza de salami y aceitunas, ya acabaríamos de cenar con alguna brocheta callejera. Al final nos obligaron a pedir otro plato, y decidimos pedir un pastel de queso. Como nos molestó esa obligación no pedimos bebida (llevábamos agua en la mochila). La pizza estaba muy buena (agradecimos salirnos por un día del arroz y de los fideos), aunque el pastel de queso no valía para nada. Por estas dos cosas nos clavaron 79 yuans (casi 11 €). Las vistas de la terraza del Soul Too eran muy bonitas, pero cenar allí sale muy caro.
Nuestra pizza en Soul Too
Como os contamos antes, decidimos cumplimentar la cena con algo de comida callejera. En la orilla sur del río dimos con un puesto donde asaban todo tipo de brochetas. Pedimos tres de carne, una de pescado y una cerveza (marca Mons) por 45 yuans (unos 6 €). Estaban buenas, aunque eran muy pequeñas y no hubiéramos podido cenar solo con ellas. Lo bueno fue que el puesto pertenecía a un pequeño restaurante y nos invitaron a pasar a una de sus mesas para dar cuenta de las brochetas. Fue una buena forma para concluir aquel fantástico día.
Nuestras brochetas callejeras

6 comentarios:

  1. Qué preciosidad!! En mi viaje a China solo estuve en las grandes ciudades y me fascinan todas estas zonas rurales. Tengo claro que voy a volver para recorrerlas. Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, Fenghuang es una pasada. Si tienes la oportunidad de volver a China, te lo recomendamos. Nosotros tenemos claro que un día u otro volveremos al país, y esperamos poder seguir descubriendo sitios tan geniales como este
      Besos

      Eliminar
  2. Hola David y Neus

    Me gustaria haceros una pregunta, he visto que para ir de Zhangjiajie a Fenghuang cojisteis un autobus, es facil cojer el billete alli mismo o mejor lo reservo a traves de esta wed China Bus Guide.
    Tambien tengo pensado hacer el trayecto Fenghuang a Guilin por autobus en esta misma wed he visto que hay uno que va directo y asi no tengo que cojer tantos medios de trasporte.

    Por cierto muy chulo el viaje y las fotos muy bonitas.

    Saludos Paco

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola,

      El billete del bus Zhangjiajie-Fenghuang lo compramos directamente allí, y fue facil. Solo dijimos "Fenghuang" y enseñamos un papel con la fecha en que queríamos ir (en formato chino, mes-dia-año). El empleado nos enseñó en una pantalla diferentes horarios y escogimos el que salía mas tarde.

      El tema del bus directo Fenghuang - Guilin es un poco confuso. Leímos en algunos foros que ya no existía, y sin haber conocido a nadie que lo hubiera cogido nos decidimos por el tren. Si tienes reservado el alojamiento en Fenghuang, envíales un mail preguntándoselo y asegúrate bien que ese bus existe.

      Saludos

      Eliminar
    2. Hola

      Gracias por contestar.

      En la pagina de China Bus Guide pone que sale uno sobre las horas, le he enviado un correo y me han confirmado que si existe y que puedo reservar con ellos.
      Mirare de contactar con el hotel y le preguntare a ellos si saben algo.

      saludos

      Eliminar
    3. Hola Paco,

      Toda pregunta en China es poca. Por ejemplo, a nosotros nos dijeron en el hotel que el bus de Fenghuang a Huaihua tardaba 2,5 horas. Como no nos fiábamos fuimos a la estación de bus, donde averiguamos que solo tardaba una hora.

      Si al final coges ese bus, cuando vuelvas escríbenos un comentario explicando tu experiencia, así podremos informar a otros viajeros.

      Saludos

      Eliminar