INGLATERRA 6: Cotswolds III, zona sur

2 de abril de 2018 Partimos de Cirencester y nos dirigimos al sur de los Cotswolds, donde visitamos los pueblos de Painswick, Tetbury y sobre todo Castle Combe, que para nosotros es el pueblo mas bonito de los Cotswolds. Luego visitamos también los pueblos de Lacock y Bradford-on-Avon, donde cumplimos con otro de los rituales típicamente británicos, la hora del té. Solo nos quedaba regresar al aeropuerto de Bristol, devolver el coche y tomar el vuelo de vuelta por la noche (a las 20 h) para regresar a casa. Empezamos el día de la mejor manera posible, desayunando un buen full english breakfast en nuestra guesthouse de Cirencester. ¡Una buena forma de cargar bien las pilas! Aquel día iba a ser el último de nuestro viaje por el suroeste de Inglaterra, y decidimos tomárnoslo con mas tranquilidad. Nos quedaban por ver algunos pueblos del sur de los Cotswolds, pero ya habíamos visto tantos que pensamos en ver los que nos dieran tiempo, sin prisas
2 de abril de 2018
Partimos de Cirencester y nos dirigimos al sur de los Cotswolds, donde visitamos los pueblos de Painswick, Tetbury y sobre todo Castle Combe, que para nosotros es el pueblo mas bonito de los Cotswolds. Luego visitamos también los pueblos de Lacock y Bradford-on-Avon, donde cumplimos con otro de los rituales típicamente británicos, la hora del té. Solo nos quedaba regresar al aeropuerto de Bristol, devolver el coche y tomar el vuelo de vuelta por la noche (a las 20 h) para regresar a casa.
Empezamos el día de la mejor manera posible, desayunando un buen full english breakfast en nuestra guesthouse de Cirencester. ¡Una buena forma de cargar bien las pilas! Aquel día iba a ser el último de nuestro viaje por el suroeste de Inglaterra, y decidimos tomárnoslo con mas tranquilidad. Nos quedaban por ver algunos pueblos del sur de los Cotswolds, pero ya habíamos visto tantos que pensamos en ver los que nos dieran tiempo, sin prisas. El primero al que fuimos fue Painswick, donde pudimos aparcar sin problemas. El pueblo nos pareció bastante grande, pero se veía solitario, quizás por ser festivo o por la insistente lluvia que caía. Las casas de Painswick nos parecieron preciosas, todas construidas con la misma piedra grisácea típica de los Cotswolds, todas con un estilo muy similar sin ningún edificio moderno que afeara el conjunto. Estuvimos deambulando sin rumbo por su centro, sin duda uno de los mas bonitos de los Cotswolds. No estuvimos paseando mucho rato, porque el centro es relativamente pequeño, pero fue un paseo muy agradable. Painswick es un pueblo que queda algo alejado del resto, pero vale la pena acercarse para darle un vistazo.
Painswick
Painswick
Después nos dirigimos a Tetbury, un pueblo un poco mas grande que el anterior. Aparcamos en la calle sin problemas y fuimos a dar una vuelta. Allí se notaba mucha mas vida, habían muchos mas comercios y gente paseando. Aunque las casas también se veían mas modernas, y a menudo cada una estaba construida en un estilo diferente. Pero se podían encontrar rincones bonitos, con algunas casas típicas de piedra con hermosos jardines. Aunque después de haber visitado tantos pueblos en los Cotswolds los días anteriores, aquel nos pareció uno mas, así que los que no tengan mucho tiempo se lo pueden saltar sin problemas.
Tetbury
Tetbury
A continuación nos dirigimos a Castle Combe, un pequeño pueblo del sur de los Cotswolds. Aparcar es complicado, ya que no existe un parking específico para ello y solo se puede hacer en el arcén de la carretera de acceso; nosotros tuvimos suerte y pudimos aparcar en uno de los pocos sitios que hay en el centro del pueblo. Castle Combe enseguida nos cautivó, es la viva imagen de lo que representan los Cotswolds. Sus hermosas casas de piedra nos parecieron muy auténticas, y se veía en ellas el paso en el tiempo, casi sin ningún resto de modernidad. Teníamos la sensación de que si visitáramos el pueblo un siglo atrás, lo hubiéramos encontrado exactamente igual. De hecho, Castle Combe ha servido de escenario natural de muchas películas de época, como War Horse. El pueblo en si es muy pequeño, pero pasear por él es mágico. Llegamos a su extremo sur donde hay un puente que cruza el río, con una estampa tan bella que fue una de las imágenes que mas recordaremos de aquel viaje. Sin ninguna duda, Castle Combe es el pueblo mas bonito de los Cotswolds. Y lo mejor de todo es que casi no había visitantes, con lo que pudimos disfrutar mucho mas del paseo.
Castle Combe
Castle Combe
Castle Combe
Castle Combe
Luego fuimos a Lacock, un pueblo que formalmente no forma parte de los Cotswolds, pero que se suele incluir en esta zona por su similitud arquitectónica. El pueblo estaba muy animado, y había gente por todas partes, lo que significó que nos costó bastante aparcar. El centro de Lacock era muy agradable, aunque parecía que sus casas tenían una mezcla de estilos: unas eran las típicas de los Cotswolds, pero otras eran de estilo sajón, con sus vigas de madera vistas, y también había otras tenían fachada encalada. Aunque nos pareció bonito, habíamos visto tantos pueblos hasta aquel momento que nos pareció uno mas.
Lacock
Lacock
Con esto dimos por acabado nuestro paso por los Cotswolds durante casi tres días. Sus auténticos pueblos son un gran motivo para ir a esta región, muy diferente a la imagen que solemos tener del Reino Unido y de sus grandes urbes industriales. Nos gustó mucho descubrir sus bucólicos pueblecitos, aunque visto en perspectiva quizás dedicamos demasiado tiempo a la región. Aunque los pueblos son bonitos, si visitas muchos al final todos te parecen mas de lo mismo. Si tuviéramos que repetir el viaje, dedicaríamos un día menos a los Cotswolds y seríamos mas selectivos, o compaginaríamos la visita a los pueblos con algún trekking (la región es atravesada por un largo sendero, el Cotswolds Way, y podría ser interesante hacer algún tramo de él).
Como todavía teníamos bastante tiempo antes de que saliera nuestro vuelo en Bristol decidimos ir a visitar Bradford-on-Avon, una pequeña ciudad situada al sur de Bath. Dejamos el coche en un práctico parking que hay al lado del ayuntamiento (1,30 libras por 2 horas). Estuvimos un rato paseando por su casco histórico, repleta de casas de piedra que parecían bastante antiguas. No estaba mal, aunque tampoco sería un destino super imprescindible. Una de las razones de nuestra parada fue cumplir con una de las tradiciones mas típicamente británicas, la hora del té. Aunque los ingleses beben té casi a cualquier hora, el “afternoon tea” o té de la tarde es todavía una tradición con toda su pompa, y se suele tomar acompañado de unos característicos pastelillos. Para disfrutarla en todo su esplendor fuimos a Bridge Tea Rooms, donde había una gran variedad de tés y de pastelillos. Pedimos un “empire full afternoon tea”, compuesto de una enorme bandeja de sándwiches, scones y otros pasteles que acompañaba un té (David se pidió un “coffee latte”). Todo estaba riquísimo, y dimos cuenta de ello en un momento. Hay que tener en cuenta que es algo caro, ya que solo la bandeja de pasteles cuesta 25 libras, pero hay que hacerlo al menos una vez.
Bradford-on-Avon
Disfrutando de la hora del té en una casa de té histórica (arriba izq., su edificio)
Con el estómago lleno decidimos ir tirando hacia el aeropuerto de Bristol. Llegamos con tiempo a devolver el coche en la oficina de Green Motion, nuestro rent-a-car, cuyos empleados nos acercaron en una furgoneta a la terminal del aeropuerto. A las 20 h salió nuestro vuelo de Bristol hacia Girona con Ryanair, donde llegamos a la hora, dando por acabado aquel buen viaje.

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Inglaterra 5: Cotswolds II Inglaterra: ruta del viaje y presupuesto

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