PRAGA 4: Kutná Hora y Nové Město

7 de enero de 2013 Ese día hicimos una excursión fuera de Praga, a Kutná Hora, una pequeña ciudad cuyo centro histórico está declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Al mediodía volvimos a Praga y exploramos el Nové Město, que hasta ese momento sólo habíamos podido ver de noche. Desde Praga se puede hacer una gran variedad de excursiones de un día. Nuestra intención era usar el transporte público, así que desechamos visitar algunos castillos inaccesibles en bus o tren. También queríamos visitar algún lugar que nos ocupara todo el día, de forma que nuestra última selección de lugares fue Kutná Hora, Karlovy Vary y Český Krumlov. 7 de enero de 2013
Ese día hicimos una excursión fuera de Praga, a Kutná Hora, una pequeña ciudad cuyo centro histórico está declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Al mediodía volvimos a Praga y exploramos el Nové Město, que hasta ese momento sólo habíamos podido ver de noche.

Ver Praga 4a: Kutná Hora & Nové Mesto en un mapa más grande
Desde Praga se puede hacer una gran variedad de excursiones de un día. Nuestra intención era usar el transporte público, así que desechamos visitar algunos castillos inaccesibles en bus o tren. También queríamos visitar algún lugar que nos ocupara todo el día, de forma que nuestra última selección de lugares fue Kutná Hora, Karlovy Vary y Český Krumlov. Acabamos descartando las dos últimas ciudades ya que comportaban desplazamientos más largos (2 y 3 horas en bus, respectivamente), aunque tenían muy buena pinta. Así que nos quedamos con Kutná Hora.
Kutná Hora está cerca de Praga y es fácilmente accesible en transporte público: los buses salen de la estación de Florenc y tardan 75 minutos en llegar, mientras que los trenes salen de Hlavní nádraží y tardan 55 minutos. Ambas estaciones estaban cerca de nuestro hotel, así que optamos por el tren, auque fuera algo más caro. El día anterior consultamos los horarios, y vimos que el de las 7:59 nos iría bien para aprovechar el día.
Así que esa mañana nos levantamos bien pronto y fuimos de los primeros en desayunar a las 7, hora a la que abría el desayuno-buffet del hotel. Después fuimos caminando hasta la Hlavní nádraží de Praga que estaba a unos diez minutos del hotel. Compramos los billetes de ida y vuelta a Kutná Hora, nos costaron 171 Kč cada uno. El tren salió a la hora y poco antes de las 9 h ya estábamos en la estación Hlavní nádraží de Kutná Hora.
Los monumentos de Kutná Hora se reparten entre el centro histórico y el barrio de Sedlec, ambos separados por 4 km. Los trenes desde Praga llegan a la Hlavní nádraží que está en el barrio de Sedlec, aunque haciendo transbordo, un tren enlaza con la estación del me(sto del centro. Los buses desde Praga, en cambio, solo llegan al centro, esta fue otra de las razones de escoger el tren. De todas formas, unos buses urbanos unen los dos barrios de Kutná Hora.
En la misma Hlavní nádraží de Kutná Hora hay una oficina de turismo, donde nos explicaron los monumentos que había en Sedlec y los buses para ir después al centro. Éramos los únicos turistas que nos apeamos del tren, aparte de una chica china que iba muy despistada y que nos iríamos encontrando a lo largo de la visita. Desde allí había unos 10 minutos caminando hasta el Sedlec Kostnice u osario de Sedlec, una de las atracciones más famosas de la ciudad. En el siglo XIII, un monje depositó en el cementerio de Sedlec tierra traída de Jerusalén, lo que hizo que gente de todas partes de Bohemia quisiera enterrarse aquí. En el siglo XV el cementerio había quedado desbordado, así que se construyó una capilla para usarla de osario, tanto de los nuevos restos que llegaban como de los que se habían desenterrado para hacer la propia capilla. Los huesos se fueron depositando formando pirámides hasta el siglo XIX, cuando se le encargó a un artista que los dispusiera con gracia.
capilla que alberga el Sedlec Kostnice
Llegamos al osario poco después de su apertura, así que nos lo encontramos prácticamente vacío. Compramos la entrada combinada al osario, que incluía la iglesia de Santa Bárbara y la iglesia de la Asunción, por 130 Kč (separadamente era más caro). La entrada a la capilla estaba decorada con calaveras formando columnas y unos enormes cálices, hechos de diferentes tipos de huesos. La capilla tenía un aire muy tétrico, con pirámides de huesos a ambos lados y una especie de lámpara de araña hecha de huesos en el centro. Toda la sala estaba decorada con diferentes diseños muy conseguidos, hechos de distintos huesos combinados con gran maestría. En un lado habían hecho con huesos el escudo de los Schwarzenberg, la familia de nobles que financió la capilla. El propio artista, František Rint, firmó su obra en una pared con huesos, no podía ser de otra forma! Es un lugar la mar de curioso.
Sedlec Kostnice
Sedlec Kostnice, cáliz
Sedlec Kostnice
Sedlec Kostnice, escudo de los Schwarzenberg
Sedlec Kostnice
Sedlec Kostnice, la "firma" del autor
Sedlec Kostnice
Cuando ya habíamos dado por acabada la visita, empezaron a llegar grupos numerosos de turistas rusos, así que ya había ido bien llegar tan pronto. Salimos del osario y nos pasamos por la oficina de turismo de Sedlec, donde nos vendieron un mapa de la ciudad por 1 Kč, nos informaron del horario del bus urbano y nos indicaron en que parada del bus debíamos apearnos para iniciar nuestra visita por el centro. Antes de coger el bus fuimos a ver la cercana Chrám Nanebevzetí Panny Marie o iglesia de la Asunción de la Virgen María, construida en el siglo XIII en el seno de un monasterio cisterciense. El templo fue destruido y reconstruido más adelante, en el siglo XVIII. Quizás por eso el interior nos pareció tan nuevo, carente casi de decoración salvo por algunos óleos. El interior nos dejó un poco indiferentes, solo lo recomendaríamos a los muy interesados en arte.
Nanebevzetí Panny Marie 
Nanebevzetí Panny Marie, interior 
Salimos de la iglesia con el tiempo justo de coger el bus urbano, que pasa cada media hora, donde coincidimos con la chica china del principio. Tuvimos que vigilar con el mapa la parada para no pasarnos. Después de caminar unos minutos llegamos al casco histórico de Kutná Hora, compuesto de casas bajas y calles empedradas que le daban un aire rural. Pasamos por delante de Kamenný dům o casa de Piedra, una mansión gótica del siglo XV, de las más antiguas de la ciudad. Allí nos encontramos otra vez con la chica china, que estaba muy desorientada, tuvimos que guiarla en dirección a la iglesia de Santa Bárbara, que era donde quería ir. Un poco más adelante dimos con la Kamenná kašna, una fuente de piedra gótica también del siglo XV que formaba parte del sistema de abastecimiento de agua que se construyó por toda la ciudad en aquella época.
Kamenný dům
Kamenná kašna 
Luego fuimos hacia la iglesia de Sv. Barbory, otro de los lugares más destacados de Kutná Hora. Se accede a través de Barborská, una calle flanqueada por unas estatuas que nos recordó mucho a las del puente de Carlos en Praga. Al final de la calle hay un mirador con unas bonitas vistas de Kutná Hora.
Barborská 
vista de Kutná Hora
Al final de Barborská está Sv. Barbory o Santa Bárbara, una de las iglesias góticas más importantes de Europa central. Se empezó a construir en el siglo XIV, pero no se acabó hasta después de 500 años, tras muchas interrupciones. El exterior de la iglesia es impresionante, con sus arbotantes acabados en pináculos y sus curiosas gárgolas. Mientras contemplábamos la fachada, nos encontramos nuevamente con la china, que finalmente había encontrado la iglesia.
Svaté Barbory 
Svaté Barbory 
El interior es igualmente espectacular, con una nave muy alta cubierta de una bóveda reticulada. En las naves laterales habían varias bellas capillas y en un rincón, restos de los antiguos frescos que decoraron la iglesia. Nos gustó mucho, es una visita del todo recomendable.
Svaté Barbory, interior 
Svaté Barbory, interior 
Salimos de Santa Bárbara y volvimos a coger Barborská hacia el centro de Kutná Hora, paseando por una zona peatonal muy tranquila, con las típicas casas bajas de colores que tanto nos gustan. Allí se alzaba Sv. Jakuba, la iglesia parroquial construida en el siglo XV, que encontramos cerrada. Al lado de la iglesia había un mirador con una vista muy bonita del Sv. Barbory y del Jezuitská Kolej, colegio jesuita del siglo XVIII.
Barborská
Svatého Jakuba
vista de Sv. Barbory y del Jezuitská Kolej
Al otro lado de Sv. Jakuba se alza Vlašský Dvůr o Corte Italiana, construida en el siglo XIV como Casa de la Moneda de Praga. Kutná Hora era importante por sus numerosas minas de plata, así que no es raro que las monedas de Praga se acuñaran aquí. También sirvió como residencia temporal para los reyes de Bohemia que visitaban las minas. Un poco más al norte llegamos a la Palackého náměstí, la plaza mayor de la ciudad que llevaba el nombre de un importante político e historiador (František Palacký). Era una plaza un poco desigual, con algunos edificios modernos que le quitaban encanto, pero con algunos rincones con casas bajas realmente bonitos.
Vlašský Dvůr
Palackého náměstí
Con esto dimos por acabada la visita a Kutná Hora, la cual recomendamos al 100%. Hay que tener en cuenta sin embargo, que con medio día se visita de sobras (nosotros le dedicamos 4 horas yendo sin prisas).
Para volver caminamos un rato hasta la estación de Kutná Hora město, donde nos encontramos, como no, con la chica china. Nos explicó que en poco tiempo saldría el tren que llevaba a la estación Hlavní nádraží de Kutná Hora (no hay trenes directos desde město a Praga). Por primera vez, ella sabía algo que nosotros no sabíamos. En el tren charlamos un poco con ella, nos explicó que estudiaba algo relacionado con el diseño en Torino. A todos nos costaba el inglés, y a veces ella se expresaba en italiano y la entendíamos mejor. Nos separamos definitivamente de ella cuando llegamos a la Hlavní nádraží y cogimos el tren hacia Praga, estaba tan lleno que no había tres asientos juntos.
Llegamos a la estación Hlavní nádraží de Praga sobre las 14 h, así que nos quedaban 2 horas de sol. Nuestra intención era explorar el Nové Město, la ciudad nueva, la cual ya habíamos visto de noche los dos días anteriores.

Ver Praga 4b: Kutná Hora & Nové Mesto en un mapa más grande
A menos de 5 minutos desde la estación estaba la Václavské náměstí o plaza Wenceslao, uno de los centros de la ciudad nueva. Entramos por la zona del Národní Muzeum (Museo Nacional), desde la que había una gran panorámica de la plaza. Según bajábamos, fuimos fijándonos en los edificios de principios del siglo XX que apenas pudimos ver en nuestra anterior visita nocturna. Un buen ejemplo de ello eran los hoteles Evropa y Meran, de estilo secesión de aquella época. Al final de la plaza recorrimos los puestos que ya empezaban a hervir de actividad, y aprovechamos para comprar una especie de perrito caliente de chistorra (60 Kč) la mar de bueno.
Václavské náměstí, Národní muzeum  
Václavské náměstí 
Václavské náměstí, con los hoteles Evropa y Meran a la derecha 
Václavské náměstí 
recuperando fuerzas!
Después giramos hacia Na příkopě, la elegante avenida rodeada de mansiones barrocas que por fin pudimos ver a plena luz del día. Luego volvimos sobre nuestros pasos y cogimos la Národní třída, calle menos interesante que las anteriores pero con algunos edificios secesión muy bonitos, como los que albergaban las oficinas de la compañía de seguros Praha, cuyo letrero todavía permanece en la fachada.
Na příkopě
Národní třída 
No nos pudimos resistir a la tentación de asomarnos nuevamente por el puente most Legií y ver las vistas con el Hradčany al fondo, era una de nuestras favoritas. Volvimos a doblar por la zona de muelles de Masarykovo nábřeží como el día anterior, cuyas mansiones ganaban muchísimo a plena luz del día. Al final encontramos la Tančící dům o Casa Danzante, el edificio futurista de Frank Gehry. La verdad es que cambiaba mucho verlo de día y de noche, ya que las luces nocturnas de su fachada distorsionaban un poco sus formas.
vistas desde el most Legií
Masarykovo nábřeží 
Masarykovo nábřeží 
Tančící dům 
Como el día anterior, a continuación fuimos a la Karlovo náměstí, plaza dominada en un extremo por el campanario del Novoměstská radnice o ayuntamiento de la ciudad nueva. Al otro lado se alzaba la Faustův dům o casa de Fausto, una gran mansión barroca cuyos orígenes se remontan al siglo XIV. A su lado y ya fuera de la plaza, vimos por fuera iglesia de Sv. Jana Na skalce o San Juan de la Roca, sin mucho interés.
Karlovo náměstí 
Con este paseo más o menos rápido se hizo de noche, habíamos estado paseando las dos horas que pensamos en un principio. Todavía era pronto para cenar, así que buscamos un sitio para tomar algo y descansar un poco. Acabamos en el Staré Město, tomando un par de cervezas en el Restaurace Mlejnice, un restaurante con una buena ambientación. Había gente que empezaba a cenar y sus platos tenían muy buena pinta. Pensamos que quizás podríamos cenar allí si no encontrábamos otro sitio para cenar que nos sedujera.
tomando unas cervezas en el Restaurace Mlejnice 
Luego salimos a mirar algún souvenir por los alrededores de la Staroměstské náměstí, algo de cristal de Bohemia a ser posible. Hasta en las tiendas más cutres todo lo hecho de cristal era muy caro. Al final encontramos una pieza que nos gustaba en una tienda, y el dependiente, que sabía castellano, nos animó a comprarla. Valía 460 Kč, pero regateando un poco lo rebajamos a 410 Kč.
Ya estábamos cansados de dar vueltas así que buscamos sitio para cenar. Acabamos en el barrio de Josefov, que visitaríamos el día siguiente, para cenar en una pivnice, una taberna donde se sirven platos checos sencillos. Era la Pivnice U Rudolfina, un sitio muy rústico con los bancos de madera. La carta solo estaba en checo, pero el camarero sabía inglés y nos aconsejó algunos platos. De entrante pedimos queso frito (muy salado, diferente al que habíamos comido el día anterior) y nakládaný hermelín (camembert marinado con pimienta y cebolla en aceite). Después pedimos el típico codillo de cerdo y trucha de río asada. Estaba todo muy bueno y los platos eran muy abundantes. Todo nos costó unas 800 Kč. Un restaurante muy recomendable!
Pivnice U Rudolfina, con el nakládaný hermelín a la derecha  
Pivnice U Rudolfina, super-codillo! 

4 comentarios:

  1. Nos es de gran ayuda vuestra experiencia ya que estamos en praga y queremos visitar kutna hora el lunes. nos habeis sacado de dudas!
    saludos

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  2. Gracias! Quizas haya algun tren directo entre la estacion de Kutná Hora město y Praga en esta epoca. En temporada baja no lo hay...

    Saludos

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  3. uy buenas David y Neus,

    Mi nombre es José y deciros que soy bastante seguidor de vuestro blogspot y que me encanta cómo compartís vuestras experiencia. Todo al detalle, dando consejos y mostrando vuestra felicidad en esas preciosas fotos!! jejej

    Kutna Hora yo la visité en mi segunda visita a la República Checa, que fue una estancia de más días y ello me permitió poder irme a las afueras.
    A mi es un lugar que me encanta, muy cerquita de Praga. El osario es una belleza que visitar al menos una vez en la vida jeje.

    Yo fui de excursión en español con los chicos de White Umbrella.

    P.D: Muy buena elección el puente de Most Legii el olvidado a raíz del puente de Carlos ;)

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    Respuestas
    1. Hola Juan Carlos,

      Encantado de conocerte, nos alegra de que sigas nuestros viajes en este blog :)

      Totalmente de acuerdo en cuanto a Kutna Hora. Teníamos diferentes opciones para hacer una salida de un dia de Praga y acertamos totalmente con este lugar. No nos cansamos de recomendarlo.

      Las vistas del puente Legii son muy bonitas y las descubrimos casi de casualidad. Vimos sobre un mapa que desde aquel lugar debía haber una buena vista y acertamos!

      Saludos

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