RUMANÍA: Datos prácticos

Llegar a Rumanía en avión es bastante fácil debido a las muchas compañías que operan vuelos directos hacia la capital, Bucarest: Blue Air, Tarom, Vueling, etc. Una buena opción es Wizzair, que además de conectar Madrid o Barcelona con Bucarest, también tiene vuelos directos a Timișoara, Cluj-Napoca o Târgu Mureș, lo que es interesante a la hora de plantear una ruta con ciudades de entrada y salida diferentes. Nosotros nos decantamos por Blue Air, cuyos horarios nos iban mejor (por ejemplo, en Wizzair, se llega siempre a Rumanía de madrugada). El vuelo nos salió por unos 200 euros, ya que lo hicimos con muy poca antelación, tan solo un mes.
INFORMACIÓN PRÁCTICA
Como llegar
Llegar a Rumanía en avión es bastante fácil debido a las muchas compañías que operan vuelos directos hacia la capital, Bucarest: Blue Air, Tarom, Vueling, etc. Una buena opción es Wizzair, que además de conectar Madrid o Barcelona con Bucarest, también tiene vuelos directos a Timișoara, Cluj-Napoca o Târgu Mureș, lo que es interesante a la hora de plantear una ruta con ciudades de entrada y salida diferentes.
Nosotros nos decantamos por Blue Air, cuyos horarios nos iban mejor (por ejemplo, en Wizzair, se llega siempre a Rumanía de madrugada). El vuelo nos salió por unos 200 euros, ya que lo hicimos con muy poca antelación, tan solo un mes.
Moneda
Aunque Rumanía pertenece desde hace poco a la Unión Europea, aún no ha implementado el euro. Su moneda oficial es el Leu (lei en plural, a veces abreviado como RON), que está dividido en 100 bani. En el momento de la visita el cambio oficial era de 4,50 lei por cada euro.
Nosotros cambiamos el dinero en el aeropuerto de Otopeni, donde apenas nos dieron 4,20 lei por euro. Después vimos que en casi cada pueblo que visitábamos siempre había una casa de cambio con unas condiciones mucho mejores que en el aeropuerto. Están anunciadas como “casa de schimb" o "birou de schimb valutar”. Así que lo mejor es cambiar solo lo justo en el aeropuerto y cambiar más adelante el resto.
El coste de la vida en Rumanía es bastante menor que en nuestro país. Es fácil encontrar alojamiento más que decente por 90 lei (20 euros) y cenar a cuerpo de rey por 60 lei (13 euros, las dos personas). Los precios en Bucarest suelen ser el doble que en el resto del país. La única excepción a estos precios bajos son algunas atracciones turísticas, como el castillo de Peleş (50 lei) o el Palatul Parlamentului de Bucureşti (25 lei).
Transporte
Nuestro principal medio de transporte fue el coche de alquiler, es la mejor forma de moverse para ver castillos, iglesias y pueblos aislados. Después de estar consultando precios, decidimos probar con ealquilerdecoches. Nos daba un poco de reparo al principio, por que es una compañía intermediaria que opera con diferentes compañías de alquiler. De hecho, hasta el final de la reserva no nos enteramos que nuestra compañía sería la rumana Autonom. La verdad es que la diferencia de precio entre elquilerdecoches y las propias compañías (incluida Autonom) era bastante grande: 11 días de alquiler nos costaron 177 euros, al que le añadimos el seguro de devolución de la franquicia por 67 euros. En principio habíamos reservado un “Fiat Panda o similar”, pero al final nos dieron un Renault Symbol.
Un aspecto que nos preocupaba y que se debate largamente en los foros de viajes era el estado de las carreteras rumanas. Realmente algunas están en un estado penoso, pero no hay que exagerar. Podemos asegurar que las carreteras nacionales están muy bien, con buenos trazados y arcenes, y que las provinciales suelen estar también en buen estado. Aunque aquí hay muchas excepciones, como la 73 que lleva a Bran o la 18 que conecta Bucovina y Maramureș. Lo peor son las carreteras locales, que en muchos casos son una sucesión de socavones (como en la foto izquierda) que hay que ir esquivando lentamente. Esto pasa sobre todo en las locales de Transilvania, las de Moldavia y Valaquia suelen estar bastante mejor.
Hay que tener cuidado con el límite de velocidad. Las carreteras atraviesan constantemente pueblos, en los que el límite es de 50 km/h. Muchas veces no se sabe si realmente se ha entrado en un pueblo ya que a veces las casas están muy diseminadas. Para los incautos, un auténtico ejército de policías de tráfico (convenientemente camuflados) vigila que no se rebase el límite de velocidad, especialmente dentro de poblado. Observar la conducta de los conductores rumanos no es nada recomendable, ya que normalmente suelen correr a mucha más velocidad de la permitida. Eso, unido a su predilección por efectuar adelantamientos en líneas continuas los convierte en amenazas al volante.
Nuestra experiencia en el transporte público rumano es testimonial. Solo cogimos el bus y el tren para ir al aeropuerto y el metro para movernos por Bucarest. La verdad es que nos sorprendió gratamente, el servicio es mas que correcto y a precios muy bajos.
Idioma
El idioma oficial de Rumanía es el rumano, una de las lenguas románicas (las derivadas del latín) más diferentes al resto. El hecho de que un país de la Europa del este tenga una lengua románica puede resultar raro, y más cuando está rodeado por países con lenguas eslavas o de otros orígenes (como la húngara). La razón es que Rumanía fue conquistada por los romanos, aunque solo llegaron a estar allí unos 170 años.
El rumano tiene palabras similares a muchas lenguas románicas. Pero el hablado es otra cosa, su pronunciación hace que sea difícil entender algo (cosa que sí que pasa con el portugués o el italiano, por ejemplo). Además, tiene algunos caracteres que pueden resultar raros: ă ("a" muy cerrada, casi como "u"), î / â (similar a la "ü" alemana), ţ (suena "ts") y ş (suena "sh").
Aprender algunas palabras en rumano es muy útil, ya que el conocimiento del inglés es bastante bajo, sobre todo fuera de las ciudades más turísticas como Brașov, Sibiu o Sighișoara. Además, los rumanos se muestran afables cuando ven que los extranjeros intentan hablar su lengua, aunque solo sean unas palabras. Es especialmente práctico tener un pequeño vocabulario gastronómico para entender las cartas de los restaurantes, muchas guías de viajes tienen uno.
Tiempo
El otoño es una buena época para visitar Rumanía. El tiempo es suave y poco lluvioso. En trece días de estancia solo tuvimos un par de días de lluvia y el resto sol que hizo subir las temperaturas. Aunque no conviene fiarse, otoño es una época traicionera. Un fenómeno bastante frecuente es la niebla, sobre todo por la mañana, con lo que hay que tener mucha precaución al volante.
Alojamiento
Aunque no lo parezca, Rumanía tiene una infraestructura hotelera buenísima, con muchos tipos de alojamientos repartidos por todo el país. Los hoteles son algo a evitar debido a sus altos precios. En cambio, lo mejor son las pensiuni (pensiunea en singular) y cazare, establecimientos familiares que ofrecen habitaciones a precios bajos. Hay una gran cantidad de portales web que ofrecen listados de pensiones ordenados por localidad, incluyendo en algún caso la posibilidad de reservarlos. Los más útiles son Ruraltourism.ro, Turistinfo.ro y Carta.
Los precios de las pensiones son muy variables en función de sus instalaciones, entre 50 y 170 lei. Nosotros reservamos habitaciones dobles en pensiuni que estaban bastante bien por unos 70-90 lei, algo más si se incluía el desayuno. Además del buen precio y del contacto con la simpática gente local, lo bueno de estos alojamientos es que frecuentemente ofrecen cenas. Es algo muy práctico cuando vienes cansado de conducir y no te quieres complicarte la vida buscando un sitio para cenar. Además, suelen ofrecer buena gastronomía rumana a precios razonables.
Comida
La cocina rumana es muy variada y tiene influencias de otros países como Alemania o Hungría. Todos los días disfrutábamos mucho con todos los platos e intentando probar de nuevos. Tanto que al volver a Barcelona buscamos un restaurante rumano para ir a comer (el Crama Dracula) que nos encanto.
La red de restaurantes no es muy amplia y en muchas zonas es difícil encontrar algún sitio para cenar. Así que, como hemos comentado, es una buena opción cenar en el mismo sitio donde uno se aloja. Cuando se pide la carta hay que tener en cuenta que los acompañamientos van a parte y si no se piden te pueden traer la carne solitaria como nos paso a nosotros en nuestra primera cena. Una cosa que no nos gustaba nada es que en los restaurantes se puede fumar y se hacía un poco pesado ya que siempre salías con la ropa oliendo a tabaco Los rumanos son muy soperos, y en cualquier restaurante siempre hay sopa en la carta, ya sea en forma de ciorba (sopa) o bors (sopa con salvado fermentado que la hace ligeramente ácida). Muy curiosa nos pareció la ciorba de fesole in paine donde el pan hace de plato sopero. Los segundos platos pueden ser de carne (en el interior del país) o de pescado (en la región del Danubio). Nosotros comimos sobre todo platos de carne, básicamente cerdo y ternera, como pastrama (carne de ternera muy especiada y ahumada), tochitura (estofado de carne de cerdo o ternera con salsa de tomate), şniţel (carne empanada), cărnaţi (salchichas especiadas), frigărui (brochetas de carne y verduras) o mici (rollos de carne picada especiada). En cuanto a las verduras, como en la cocina alemana, se come sobretodo patatas y col, como testiguan los platos de sarmale (hojas de col rellenas de carne y arroz) o scrijele (patatas chips caseras con embutido variado) o el típico acompañamiento de cartofi prajiti (patatas fritas). Pero el acompañamiento por excelencia de la comida rumana es la mămăligă, una masa hecha con harina de maíz parecida a la polenta. Esta muy buena cuando la sirven con queso y nata agria.
En los restaurantes, la carta de postres suele ser poco variada, sobre todo con clatite (crepes de queso, chocolate, mermelada,…) o papanaşi (donuts rellenos de queso con nata y mermelada por encima). Pero en la calle esta lleno de pastelerías o panaderías (Fornetti por ejemplo) donde se pueden comprar muchas otras cosas como los gogoşi (donuts), covrigi (pan parecido a los pretzels alemanes), kürtős kalács (pasta dulce y cilíndrica hecha al horno) o tartas caseras como la baclava (hojaldre de nueces, miel y manzanas).
Los quesos rumanos son muy variados. Nosotros probamos el brânză în coajă de brad, el queso típico de Bran recubierto de corteza de abeto, el caşcaval, hecho con leche de oveja y el brânză de burduf, con sabor salado.
Las bebidas típicas del país son la cerveza, el vino y la țuică. Aunque los vinos rumanos están empezando a ser conocidos, nosotros no tuvimos ocasión de probar ninguno. Lo que si que probamos fueron las cervezas locales como la Ursus (la más popular), la Timişoreana, la Bergenbier, la Ciuc o la Silva. La țuică es el aguardiente tradicional hecho básicamente de ciruela. Nosotros pudimos probarlo en un par de ocasiones y nos pareció bastante fuerte.
GUÍAS DE VIAJE
Para este viaje decidimos comprar la Guía Total Rumanía. Esta serie de guías es muy buena cuando se visitan ciudades y lugares históricos, pero no tanto cuando se visitan parques naturales y todo lo relacionado con la naturaleza. Al principio tiene una selección de 19 itinerarios un poco confusos y poco útiles. La mayor parte del libro consta de los diferentes lugares turísticos, agrupados por zonas. De las principales ciudades hay mapas parciales bastante útiles y visuales. Al final hay informaciones generales del país y una selección de hoteles y restaurantes, aunque nos dio la sensación que ésta iba dirigida a gente con alto poder adquisitivo.

Complementamos la información con la siempre fiable Lonely Planet de Rumanía, que cogimos de una biblioteca. Es mucho más completa que la Guía Total, con la gran ventaja de tener información sobre excursiones en parques naturales. Además hay muchos más mapas parciales de ciudades poco importantes y de pequeñas regiones. Aun así, tiene menos explicaciones sobre los lugares turísticos, aunque hemos visto que este aspecto ha mejorado respecto a otras Lonely que habíamos usado.
BLOGS VIAJEROS
NO HAY QUE PERDERSE...
  • La cocina rumana. Buenísima y variada, es un motivo mas para visitar el país.
  • Monasterios pintados de Bucovina. Por mucho que se haya viajado, no se verá nada comparado a estos fabulosos monasterios.
  • Ambiente rural de Maramureș. Un viaje en el tiempo a la Europa de principios del siglo XX, con sus carros tirados por caballos, las iglesias de madera, su gente sencilla dedicada a las tareas del campo…
  • Sibiu y Brașov. Fueron las ciudades transilvanas que más nos gustaron con diferencia. Sus cascos históricos lleno de casas bajas pintadas de colores son una auténtica delicia!
  • Iglesias fortificadas. Es otra de esas cosas curiosas que, al menos nosotros, no hemos visto en ningún otro lugar. La mejor de todas, sin duda, es la de Prejmer.
  • Museo Satului (București). Alberga una increíble colección de casas antiguas de campesinos muy bien documentada. Hay otro similar en Sibiu, pero nos gustó más este.
NOS HA DEFRAUDADO...
  • Sighișoara. Que nadie se confunda: es una ciudad bonita y vale la pena verla. Pero su casco histórico es tan pequeño que se ve muy rápido… nos lo imaginábamos más grande.
  • Târgu Mureș. La capital del país szekély nos pareció bastante sosa en comparación con sus vecinas sajonas.
NOS HUBIERA GUSTADO VER...
  • Constanța. Esta elegante ciudad a orillas del mar Negro nos quedaba un poco alejada de nuestra ruta. Aunque hay que tener en cuenta que una autopista la conecta con Bucarest.
  • Delta del Danubio. Otro de los grandes atractivos naturales del país. Además de la distancia, en otoño no seria quizás la mejor época para verlo.
  • Timișoara. Otra de las grandes ciudades rumanas con muy buena pinta. Lástima que quede tan al oeste…
  • Castillo de Hunedoara (Hunyad). Uno de los castillos más imponentes de Rumanía. Quizás podríamos haberlo visitado cambiando algo la ruta, sin atravesar los Cárpatos por el valle de Olt.
  • Excursiones. Las montañas y los valles del país son un lugar idóneo para hacer un sinfín de excursiones en plena naturaleza. Nos hubiera gustado hacer algún trekking en los Apuseni o en Bucegi, pero el tiempo no acompañó.
  • Transfăgărăşan. Esta carretera de montaña atraviesa los Cárpatos meridionales, descubriendo unos paisajes espectaculares. La pega es que cierra a finales de otoño, en octubre o noviembre dependiendo de si ha nevado. Nosotros decidimos no arriesgarnos a encontrarla cerrada, ya que muchas montañas se veían nevadas.

12 comentarios:

  1. Excelente Blog, muchas gracias para ambos, en Agosto haré un viaje para allá y todos sus datos me están siendo de mucha utilidad, saludos desde Ciudad de México.

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  2. Hola Arturo,

    Ya verás, Rumania no te defraudará, hay miles de sitios que descubrir. A nosotros nos faltó hacer alguna excursion por el tiempo atmosferico, pero en agosto no habra ese problema. Si tienes alguna duda puntual, aqui estamos ;)

    besinos

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  3. Gracias por hablar tan bien de mi país chicos!

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    1. Es facil hablar bien de Rumania, volvimos encantados! Es un pais poco conocido para el turista y que nunca nos cansamos de recomendar. ;)

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    2. Tengo la posibilidad de ir a vivir a Bucarets,que consejo podrian darme..alquileres,seguridad...donde podria conseguir yerba,eso seria como una hierba,con eso los argentinos tomamos mate,es un costumbre tradicional de Argentina,Brasil,Uruguay ,Paraguay,y una parte de Chile.Cualquier consejo me sirve,gracias y abrazos fraternales desde Argentina,esta es mi facebook https://www.facebook.com/profile.php?id=100002700178889

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    3. Hola Juan Carlos,
      Pues no te podemos ayudar mucho, nuestra estancia en Bucarest fue fugaz. Solo te podríamos hablar desde el punto de vista de un turista. Seguramente te puede ayudar mas alguien que viva allí. Puedes consultar este blog (http://legiovhispana.blogia.com/), es de una familia española que se fue a vivir a Bucarest y te pueda dar ayuda mas práctica.
      Saludos

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  4. Hola soy argentino pero con nacionalidad rumana por mi abuela que se vino a la edad de 10 años, y si dios quiere pronto conocere el pais de ella, y sobre todo Timisoara y Lugoj donde nacio! Gracias por la informacion!

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    1. Pues por lo que hemos leido, Timișoara es una ciudad muy bonita. No pudimos incluirla en nuestra ruta pero nos hubiera gustado visitarla.
      Que tengas suerte y puedas ir al pais de tus origenes

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  5. BRAVO ! Muy bien docomentados ! Teneis razon y os felicito ! Puede que despues de leer vuestro blog, los españoles van a viajar mas a Rumania y cambiar las ideeas tan malas que teneis sobre este pais. Salutari romanesti !

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    1. Mulţumesc! Es una pena que la gente no visite mas el país, a nosotros nos encantó. Siempre que tenemos la posibilidad, lo recomendamos a otros viajeros.
      Saludos

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  6. Hola! tenia una preguntilla, que documentacion es necesaria para conducir en rumania? Quiero decir se puede conducir con el carnet normal al ser un pais de la Union Europea? Viajaremos a rumania en marzo y quiza alquilemos un coche un par de dias un saludo!

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    1. Si no han cambiado las cosas, con el carnet de conducir de aquí debería ser suficiente. Rumanía es un país ideal para alquilar un coche, es fácil llegar a todos los sitios y es bastante barato.
      Saludos

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